Geoaprendo

Evolución tectonoestratigráfica del margen andino durante el Cretácico Superior-Paleoceno a la latitud de Vallenar-La Serena (28-30° S)



G. Figueroa, P. Paez & M. Yuan
Carrera de Geología, Universidad Andrés Bello, Quillota 980, Viña del Mar, Chile.


Resumen: Durante la segunda etapa del ciclo Andino a la latitud de Vallenar-La Serena (28-30°S), es posible reconocer eventos tectónicos globales y reconstruir la evolución tectonoestratigráfica del área, en base a evidencias sedimentológicas, petrológicas, geoquímicas y estructurales. Identificamos las unidades estratigráficas e ígneas formadas durante el Cretácico Superior-Paleoceno en el mapa geológico de Chile 1:1.000.000, para tener una visión general del contexto geológico del área, y consultamos las cartas geológicas disponible de la zona. Se puede distinguir una fase de extensión al comienzo del Cretácico Superior posterior a la fase Peruana, donde comienza a depositarse distintas formaciones de gran espesor tanto en la cordillera de la Costa, como en la cordillera Frontal, junto al emplazamiento de diversos cuerpos plutónicos, y distintos estilos estructurales, destacando un estilo estructural dominado por tectónica de piel gruesa y piel delgada para cada una de las zonas morfológicas. Se identifica un cambio a condiciones compresivas en el límite Cretácico Superior-Paleoceno, donde a escala global ocurre la fase KT, produciéndose un engrosamiento de la corteza continental e invirtiéndose diversas cuencas, evidenciada por las estructuras de fallas normales invertidas, y la formación de nuevas fallas inversas que actuaron sobre estas unidades. Para terminar con una nueva fase compresiva denominada Incaica, y dar paso a la tercera etapa del ciclo Andino.

1 Introducción

La dinámica y evolución geológica del margen andino está representada por un ciclo que se ha desarrollado debido a diversos cambios tectónicos afectados principalmente por la subducción, y que ha generado el paso de un régimen extensivo a uno compresivo. Charrier (2007) describe el comienzo del ciclo tectónico andino como una reactivación de la subducción en el Jurásico Inferior, después de un periodo de inactividad. Estos eventos ocurridos desde el inicio del ciclo andino han afectado notablemente los rasgos morfoestructurales en la placa continental. Scheuber et al. (1994) definió que el patrón de deformación en la placa continental estaba controlado por los parámetros de convergencia como la tasa de convergencia, ángulo de subducción del slab, edad y oblicuidad de convergencia. En este trabajo se presenta una compilación de evidencias geológicas acerca de la sedimentología, actividad ígnea y configuración estructural de edad Cretácica Superior a Paleoceno, que se distribuyen entre las latitudes de Vallenar y La Serena (Figura 1), con la finalidad de entender el contexto paleogeográfico y tectonoestratigráfico.

2 Evidencias

En la zona de estudio existen unidades Cretácicas-Paleocenas que se distribuyen principalmente en franjas NS, dominadas por rocas volcánicas y plutónicas, además existe una compleja configuración estructural con diversos sistemas de fallas (Figura 2).

2.1 Sedimentología

Formación Pucalume. Definida por Dediós (1967) como secuencia de origen continental, constituidas por rocas sedimentarias clásticas y depósitos volcánicos subordinados, que se dispone en discordancia angular sobre la Formación Algarrobal y es cubierta, en discordancia angular por la Formación Cerrillos. Emparan y Pineda (1999) señalan que la formación Pucalume se encuentra cubierta concordantemente por la Formación Viñita. A esta formación se le asigna un rango de edad desde Turoniano superior al Campaniano inferior por dataciones U-Pb de circones detríticos coherentes con edades máximas de depositación de 92 y 89 Ma (Creixell et al.,2013), documentadas en la vecina carta Geología del Área Estación Chañar-Junta de Chingoles, que serían de Coniaciano-Santoniano.

Formación Manflas. Definida por Salazar y Coloma (2016) como una sucesión que se subdivide en dos miembros que afloran al NE de Vallenar. El miembro inferior compuesto de rocas sedimentarias apoyadas en paraconformidad sobre la formación Lagunillas y un miembro superior de rocas volcánicas cubiertas en discordancia angular por los Estratos de cerro Gaucho. Circones detríticos indican un aporte desde un arco magmático.
Miembro La Escondida (miembro inferior): se compone principalmente de fangolitas y litoarenitas finas rojas, macizas, con gradación normal y laminación planar, que presentan varios niveles de paleosuelo marcados por capas decimétricas de calcretas de techo plano y base irregular, estratos con concreciones y nódulos carbonáticos y bioturbación (Salazar y Coloma, 2016). Merino (2013) obtuvo una edad de 91,1±1,1 Ma U-Pb en circones detríticos de areniscas, mientras que Salazar y Coloma (2016) obtuvieron una edad de 94,0±2,4 Ma U-Pb en circones detríticos de areniscas, interpretando una edad máxima de depositación de 91 Ma para el Miembro La Escondida y asignando una edad Turoniano - Santoniano.

Miembro La Yeguas (miembro superior): consiste, en su localidad tipo, en al menos 100 m de coladas métricas de basaltos de olvino y clinopiroxenos y, en menor medida, de andesitas a andesitas basálticas de piroxenos que presentan texturas afániticas y profídicas y coladas vesiculares rellenas de ceolitas y epidota (Salazar y Coloma, 2016).Merino (2013) obtuvo una edad de 85±0,5 Ma U-Pb en circones detríticos, mientras que Salazar y Coloma (2016) obtuvieron una edad de 79±0,4 Ma Ar/Ar a partir de la masa fundamental una andesita, interpretando como edad máxima de depositación 86 Ma y asignando una edad del Campaniano, geoquímicamente también reconocieron una tendencia hacia composiciones alcalinas.
Figura 1. Mapa geológico del área Vallenar-La Serena (28-30°S) durante el Cretácico Superior al Paleoceno. Kla1c: Secuencias sedimentarias continentales con intercalaciones de tobas (Cretácico Inferior alto). Kla2: Secuencias sedimentarias y volcánicas continentales (Cretácico Inferior-Cretácico Inferior). Ks2c: Secuencias volcanosedimentarias continentales (Cretácico Superior). Ks3a: Secuencias y complejos volcánicos ácidos (Cretácico Superior). Ks3l Secuencias volcánicas continentales (Cretácico Superior). Klag: Dioritas y monzodioritas de piroxeno y hornblenda (Cretácico Inferior-Cretácico Superior). Ksh: Pórfidos andesíticos-dioríticos (Cretácico Superior). Ksg: Monzodioritas, granodioritas, gabros y dioritas de piroxeno (Cretácico Superior). KTg: Granodioritas, dioritas y pórfidos graníticos (Cretácico Superior-Terciaria Inferior). PE3a: Secuencia y complejos volcánicos continentales ácidos (Paleoceno-Eoceno Inferior). PE3l: Secuencia y complejos volcánicos continentales (Paleoceno-Eoceno Inferior). PEg: Monzodioritas de piroxeno y biotita (Paleoceno-Eoceno). Modificado de Sernageomin (2003).

Figura 2. Mapa Geológico del área de estudio, destacando eventos magmaticos propuestos por Creixell et al. (2015) y Formaciones compiladas.

Formación Cerrillos. Con un espesor mínimo de 3.000 metros, fue definida por Segerstrom y Parker (1959) como una serie formada por un miembro basal clástico y un miembro superior volcánico, aflorando en una franja con orientación norte-sur al sureste de Vallenar. El miembro basal está compuesto por paraconglomerados bien estratificados que alternan con areniscas y limolitas, con intercalaciones de capas delgadas de calizas y areniscas, mientras que el miembro superior consiste en coladas de andesitas basálticas intercaladas en sectores con brechas sedimentarias y tobas (Arévalo et al., 2009). Esta formación se encuentra intruida por diversos plutones de edad Cretácico superior a Paleoceno, y sobreyace concordantemente a la Formación Pabellón, sin identificarse en el área de la carta de la región de Vallenar su relación de techo (Arévalo et al., 2009). A esta formación le asigna un rango de edad desde el Albiano-Campaniano en base a la edad de la formación subyacente y su edad mínima respecto a los intrusivos que la cortan 71 Ma, lo que concuerda con la edad obtenida en una toba por U-Pb de 73,6±0,7 Ma (Arévalo et al., 2009).

Formación Viñita. Definida por Emparán y Pineda (1999) como una secuencia volcánica con intercalaciones sedimentarias continentales dispuesta de forma discordante sobre la Formación Pucalume. Se encuentra en discordancia angular sobre la Formación Pucalume y en discordancia bajo la Formación Hornitos. Corresponde a una sucesión que alcanza los 2.000 m de espesor, constituida por andesitas porfídicas, tobas de lapilli andesiticas a rioliticas y tobas de ceniza. Salazar (2012) obtiene edad U-Pb en circones de 82,4 Ma en una toba dacítica, esta edad es concordante con cinco edades U-Pb para la misma unidad, encontrándose en un rango de 85 y 78 Ma asignando un rango de edad que abarca desde el Santoniano al Campaniano Temprano.

Formación Valeriano. Definida por Salazar y Coloma (2016) como una sucesión de 1000 m de conglomerados y areniscas, apoyándose concordantemente sobre la Formación Manflas y cubierta en discordancia angular por depósitos aluviales del Mioceno Inferior. Esta Formación aflora en una franja NE al este de Vallenar. De base a techo se compone de intercalaciones de conglomerados clastosoportados gruesos, con clastos de composición andesítica y una capa intercalada de toba de ceniza riodacítica. Sección superior de areniscas rojas gruesas con intercalaciones de lentes conglomeradicos.
Salazar y Coloma (2016) midieron paleocorrientes que muestran un flujo en dirección NE y obtuvieron una edad U-Pb en circón de 75,2 Ma y una edad en circones detríticos de 67,5 Ma que interpretaron como máxima de depositación, esto les permitió asignar un rango del Campaniano al Maastrichtiano a esta formación.

Formación Hornitos. Definida por Segerstrom (1959) como una sucesión volcánica, esencialmente piroclásticos, con intercalaciones de conglomerados, areniscas y calizas que se apoyan discordantemente sobre la Formación Cerrillos y sobre la Formación Lautaro. Salazar (2012) obtuvo una edad de U-Pb en circón de 71 Ma, consistente con edades U-Pb en circón de entre 67 y 78 Ma obtenida por Peña et al. (2013) en esta misma unidad, en la carta Geología del Área Yerbas Buenas-Tres Morros, al norte de esta carta. De esta manera se le asigna a esta formación un rango entre los 64 y 78 Ma (Campaniano-Daniano).

Formación Quebrada Seca. Definida por Muzzio (1980) como una secuencia compuesta de conglomerados, areniscas, andesitas, brechas andesíticas y tobas, de color pardo. Salazar y Coloma (2016) definen sus relaciones de contacto como una secuencia apoyada en discordancia angular sobre la Formación Guanaco Sonso, y está cubierta en discordancia angular, por la Formación Doña Ana, por la Formación Cerro de las Tórtolas y por Depósitos aluviales del Pleistoceno. Además, diferencian dos facies, una compuesta de areniscas rojas finas a gruesas con laminación planar, cruzada y bioturbación, lentes de conglomerados con sectores imbricados, y otra facie de tobas de bloque y ceniza con capas subordinadas de tobas de lapilli. Dentro de las capas de areniscas se encontraron restos fósiles de vertebrados que fueron clasificados como de las superfamilias Bonapartherioidea y Serpentes (Bostelmann, 2016). Salazar y Coloma (2016) asignan una edad Daniano - Selandiano a esta Formación.

2.2 Intrusivos

Creixell et al. (2015) propone distintos eventos magmáticos para la zona de estudio, de acuerdo a esto, los cuerpos intrusivos serán agrupados dentro de estos eventos magmáticos.

Evento 115 – 77 Ma.

Granodiorita Jilguero. Cuerpo granodiorítico con una superficie de exposición blanquecina, con bloques redondeados. Intruye rocas   de las formaciones Punta del Cobre y Totoralillo. Se ha obtenido en estas rocas una edad 40Ar/39Ar de 92,9±0,7 Ma, en anfíbola, que se considera la edad de cristalización. Otra edad K-Ar de 98±4 Ma, en anfíbola, obtenida en la misma muestra, se considera máxima.

Intrusivos Hipabisales de Quebrada Vizcachitas. Conjunto de cuerpos dioríticos menores, de colores marrones a rojizos, de formas irregulares y sills que afloran como cuerpos individuales, emplazados en tobas y andesitas de las secciones media y superior de la Formación Punta del Cobre. Su superficie no supera 1 km2 y los cuerpos se encuentran asociados a zonas de alteración cuarzo-albita. No se dispone de edades para estas rocas y se les asigna una edad cretácica superior amplia solo sobre la base de posicionarse a lo largo de una franja de rocas intrusivas que han sido datadas entre 98 y 91 Ma.

Complejo Plutónico Camarones. Es un complejo bicomposicional, granodiorítico-diorítico, de unos 40-60 m de espesor, que se encuentran emplazados en andesitas de la Formación Punta del Cobre y calizas de la Formación Nantoco y Totoralillo. Posee una superficie de unos 8 km2 y se caracteriza por exhibir un claro techo plutónico por sobre el cual descansan las rocas de caja. Las edades para este complejo fueron tomadas por Gipson et al (2003) por 40Ar/39Ar en las granodioritas obteniendo edades 96,1±0,8 Ma a 91,3±0,8 Ma, todas consideradas como representativas de edad de cristalización del cuerpo intrusivo. Además, Fox (2000) por U-Pb en dioritas dispone una edad de 96,1±0,2 Ma, considerada como de cristalización. Se estima un rango 96-91 Ma para la edad de cristalización del complejo plutónico.

Monzodiorita El Carrizo. Correspondiente a monzodioritas, donde intruyen calizas de las formaciones Totoralillo y Pabellón y aparece yuxtapuesta a la Formación Cerrillos a través de la Falla Agua de Los Burros. Se obtiene una edad 40Ar/39Ar de 84,1±1 Ma, en anfíbola, considerándose como representativo de cristalización. Otra edad K-Ar, en biotita de la misma muestra, obteniendo 91±2 Ma, considerándose máxima.

Monzodiorita Pirpiques. Representada por monzodioritas, representadas por dos cuerpos: un filón manto emplazado en la Formación Pabellón y un cuerpo blanquecino, que intruye las calizas de la Formación Pabellón y aparece yuxtapuesto a los conglomerados de la Formación Cerrillos, a través de la Falla Agua de Los Burros. Se ha hecho una determinación 40Ar/39Ar de 81,5±1,1 Ma, en anfíbola, en el cuerpo principal de monzodioritas, valor que se considera representativo de la edad de cristalización.

Evento 83 – 57 Ma.

Granitoides de Cerro El Pingo. Conjunto de intrusivos de forma circular en planta, cuya composición varía entre diorita y granodiorita a tonalitas. La primera intruye a las formaciones San Félix y La Totora, Complejo Metamórfico El Transito y Complejo Plutónico Chanchoquín, en tanto la segunda, al Complejo Metamórfico El Transito, Complejo Plutónico Chanchoquín, las Formaciones San Félix, La Totora y Lauraro, las dioritas de esta misma unidad, y está en contacto tectónico por medio de la falla San Félix, con la Formación Algarrobal. Las edades se obtuvieron por 40Ar/39Ar en anfíbol de dioritas y granodioritas y K-Ar en biotita de dioritas obteniendo edades de 84 y 76 Ma. Los estudios geoquímicos realizados por Salazar et al. (2013) dan como resultados una signatura calcoalcalina.

Monzodioritas de Rodados Negros. Serie de cuerpos plutónicos monzodioríticos, de 2 a 4 km2 de superficie de exposición, que afloran a lo largo del cordón Rodados Negros, intruyen conglomerados, tobas y lavas de la Formación Cerrillos. Son de similar petrografía y poseen geometría tabular, concordante con la estratificación de las rocas de caja que intruyen.  Dos edades 40Ar/39Ar de 71±0,8 Ma y 73,1±0,6 Ma, ambas de biotita. Una edad K-Ar en las mismas rocas de 74±2 Ma, en biotita.

Granito El Ingenio. Cuerpo granítico macizo, intruye a lavas de la Formación Cerrillos por el sur y por el este está intruido por la Monzodiorita El Orito. Hacia el este está yuxtapuesto con areniscas basales de la Formación Cerrillos a través de la falla El Orito. Se han obtenido dos edades 40Ar/39Ar de 72,9±0,4 Ma y 71,3±1 Ma, ambas en biotita. Otra edad K-Ar de 75±2 Ma, en biotita. Dentro del error, se considera un rango de edad entre 73-71 Ma.

Complejo Plutónico Los Morteros. Definido Arévalo y Welkner (2008) como un gran cuerpo multicomposicional, compuesto por granodioritas, dioritas, gabros bandeados y aplitas, los que se disponen en forma tabular uno sobre otro, con una zona de cizalle al oeste y que intruyen a la Formación Cerrillos. Posteriormente, Arévalo (2009) agrega una subunidad de monzodioritas ya que la exposición completa de este complejo se encuentra en el área de la carta El Transito-Lagunillas. Se decidió reasignar los afloramientos pertenecientes a la Formación Cerrillo, cambiándolos por la Formación Viñita. Tsotsos (2006) obtuvo edades U-Pb en circón en granodioritas de 68,12±0,13 Ma, en gabros de 67,91±0,22 Ma y en aplitas de 68,85±0,22 Ma. Además, Zentilli (1974) y Moscoso et al. (2010) mediante K-Ar en biotita de granodioritas indican edades de 65±2 y 66±2 Ma; asociadas a un rejuvenecimiento termal debido a la intrusión del Complejo Plutónico Corral de Pirca. Por esto las edades U-Pb son interpretadas como de cristalización, indicando edades para este complejo entre 69 y 67 Ma.

Complejo Plutónico Corral De Pirca. Conjunto de granodioritas, monzonitas y dioritas cuarcíferas. Moscoso et al. (2010) asignaron la totalidad de estos intrusivos al Complejo Plutónico Los Morteros. Las edades datadas en trabajos de Moscoso et al. (2010) en circones y biotitas, se pueden interpretar como de cristalización y emplazamiento, que habría ocurrido entre los 66 y 61 Ma.  Los estudios geoquímicos realizados por Salazar et al. (2013) dan como resultados una signatura calcoalcalina.

Complejo Plutónico Pie De Gallo. Corresponde a granodioritas, con variaciones a granitos y dioritas, de unos 75 km2 de superficie, intruyen lavas y areniscas de las secciones superior e inferior de la Formación Cerrillos.Gipson et al (2003) obtiene edades entre 65-64 Ma representando la edad de cristalización del intrusivo, por dataciones 40Ar/39Ar en anfíbola y biotita.
Figura 3. A) Aspecto de relieve positivo en el bloque adyacente de la Falla Elisa de Bordos. B) Vista panorámica E-W de la discordancia angular entre los depósitos de Formación Viñitas y Formación Pabellón. C) Vista panorámica W-E de la Falla Elisa de Bordos, el cual emplaza el anticlinal asimétrico “Anticlinorio Tierra Amarilla” sobre “El Pliegue Hornitos”. Extraído de Martínez et al. (2013; 2015).

2.3 Estructural

Se han reconocido dos dominios morfoestrucurales, con estilo estructural dominado por téctonica de piel delgada (thin-skinned) para la cordillera de la Costa y de piel gruesa (thick-skinned) para la cordillera Frontal.
En el dominio de la cordillera de la Costa Arévalo et al. (2009) reconocen en el sector de Vallenar fallas extensionales, entre ellas la Falla Agua de Los Burros que junto a otras fallas paralelas de gran extensión (mayor a 10 kilómetros) y de orientación NNE marcan el contacto entre el Grupo Chañarcillo y la Formación Cerrillos. Se ha identificado como un sistema longevo y su actividad comenzaría en el Albiano-Campaniano sugerida por la gradación de la Formación Cerrillos, desde facies clásticas más gruesas a fina, acuñándose hacia el este por la actividad de estas estructuras, y actuando como el borde de una cuenca. Asociado a estas fallas se observan pliegues de arrastre asimétricos de tipo anticlinal en los bloques colgantes, y de tipo sinclinal en los bloques yacentes, indicando el retrabajo de estas fallas por desplazamientos contraccionales. Por otra parte, existen fallas inversas y pliegues de vergencia occidental que desplazan secuencias calcáreas del Grupo Chañarcillo y desplazamientos frágiles, registrados en milonitas al borde occidental del Complejo Plutónico Los Morteros, asignándose a estas estructuras una edad mínima de 68 Ma. Salazar et al. (2013) destaca este dominio en el área de El Tránsito por exponer esencialmente rocas volcánicas y plútonicas del Cretácico Superior, presentando la deformación un sinclinal de flexura monoclinal de vergencia oeste de gran escala que afecta a las rocas volcánicas, y acotando su edad posterior a 80 Ma, ya que es la edad de las rocas más jóvenes afectadas.
En el dominio de la cordillera Frontal Salazar & Coloma (2016) reconocen la Falla Valeriano como una estructura que caracteriza esta región en la carta de Cerros Cantarito-Laguna Chica, correspondiente a una falla inversa de alto manteo hacia el oeste. Esta falla alza a los intrusivos permotriásicos por sobre rocas siliciclásticas de las formaciones Manflas y Valeriano del Cretácico Superior, las que afloran deformadas en sinclinales rectos e inclinados en el bloque yacente. Las rocas más jóvenes que conforman estos sinclinales son del Paleoceno y corresponden a la Formación Quebrada Seca, indicando la edad máxima del último movimiento de la falla. En la región oriental de la misma carta el dominio estructural se encuentra limitado por la Falla La Coipa-El Potro, que consiste en una falla inversa de manteo al este, que se extiende hacia el norte y sur, alcanzando una traza de casi 200 kilómetros de extensión. El bloque colgante de esta falla está constituido mayormente de rocas intrusivas y volcánicas del permo-triásico y cubierto en discordancia por depósitos volcánicos del Mioceno, y en sectores aislados por depósitos siliciclásticos de la Formación Quebrada Seca del Paleoceno. Cerca del paso fronterizo de La Flecha, el bloque colgante de esta falla está deformado por un conjunto de fallas inversas que mantean al este, cabalgando rocas triásicas plutónicas y volcánicas sobre rocas de la Formación Quebrada Seca. En la carta de El Tránsito-Lagunillas Salazar et al. (2013) identifica la deformación de la Formación Viñita, en la sierra De Juanillos, indicando que la Falla San Félix habría seguido activa durante el Cretácico Superior hasta incluso el Eoceno, evidenciado por milonitas y relaciones de corte con complejos plutónicos.

3 Geoquímica

Salazar y Coloma (2016) obtienen datos de razones LaN/YbN, SmN/YbN y Sr/Y en rocas del Cretácico Superior y rocas del Paleoceno detectando un aumento evidente en las razones desde el Cretácico Superior al Paleoceno, esto es consistente con un posible aumento del espesor cortical en el Paleoceno.

Discusión

En una franja central NS afloran un conjunto de complejos plutónicos de edades Cretácica Superior – Paleoceno, lo que indica episodios de magmatismo en esta fecha, algunas de estas rocas presentan una signatura calcoalcalina como el Complejo Plutónico Corral de Pirca y Granitoides del Cerro Pingo, siendo posible asignar estar rocas a la raíz del arco. La distribución de estos intrusivos es consistente con lo propuesto por Scheuber et al. (1994) sobre el desplazamiento de arco magmático hacia el este durante el ciclo andino, y evidenciado en la ubicación de los dos eventos magmáticos que cambian de oeste a este (Figura 2).
En el sector oriental del arco propuesto, los afloramientos de rocas volcánicas del miembro superior de la Formación Manflas y su afinidad alcalina estarían asociados a un adelgazamiento de la corteza por un régimen de extensión en el trasarco, mientras que posteriormente se empieza a depositar concordantemente la Formación Valeriano sobre la Formación Manflas. Salazar y Coloma. (2016) proponen que el gran espesor de estos depósitos reflejaría una importante subsidencia.
En lo referente a las estructuras, tanto bloques de basamento como en las franjas de unidades mesozoicas, se observan fallas de tercer orden con orientaciones N-S a NNE-SSO, entre ellas fallas normales, inversas y normales reactivadas como inversas (Salazar et al., 2013). Lo que explicaría la inversión de cuencas en edades aproximadas al Cretácico Superior-Paleogeno (Martínez et al., 2012).


Figura 4. Perfiles Paleogeográficos desde el Cretácico Superior al Paleoceno.

Conclusión

La evidencia compilada en este trabajo muestra que en el Cretácico Superior – Paleoceno había una subducción activa y desarrollo de un arco magmático evidenciada por el emplazamiento de complejos plutónicos calcoalcalinos. Las rocas del Cretácico Superior marcan un período dominado por extensión y el desarrollo de una cuenca de trasarco.
En el Paleoceno comienza un periodo de compresión que se ve reflejado en engrosamiento cortical que puede ser atribuible a la fase K-T, y que se evidencia en los cambios de régimen extensivo a compresivo en las estructuras, principalmente fallas normales que se reactivan como inversas, y la generación de nuevas fallas inversas.

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